Taller de Canto en Love Barrio: ¡muchas gracias!

Ha pasado una semana desde que impartimos el primer Taller de Canto en el acogedor y confortable espacio que nos cedió Love Barrio en la calle Cartagena de Barcelona. Fue una experiencia maravillosa, que os resumo brevemente en este post.

Preparé contenido para una hora y media de clase, intuyendo que entre las y los asistentes (diecisiete cantantes), habría algunas personas que ya habían cantado anteriormente, y  algunas personas que no: en efecto, así fue. Y aunque precisamente en mi pequeño home studio imparto clases a medida para cada voz y atendiendo a necesidades muy específicas, también creo que existen unas máximas, unos pilares fundamentales, que suponen casi un libro sagrado para mí, y que nos sirven y servirán para que nuestras voces suenen cada día mejor, con menor esfuerzo y durante mucho, mucho tiempo. 

Así, entre brillantes voces de coro gospel, tímidos cantautores, bellas voces por descubrir, y atrevidas contraltos, repasamos algunos conceptos básicos sobre anatomía del aparato fonador, practicamos ejercicios de respiración con flow ball y calentamos con ejercicios SOVT (semi-occluded vocal tract), además de explicar y argumentar los múltiples beneficios de este tipo de práctica.

Quise incidir en lo fundamental de conocer nuestra tesitura a la hora de iniciarnos en el canto, y en el poder del autoconocimiento para no empeñarnos en querer ser quienes no somos y amar y respetar nuestra voz por encima de todo.

Eso sí, nos faltó tiempo para ayudar a encontrar a cada asistente su rango vocal óptimo y sus transiciones (algo a lo que nos dedicaremos en próximos talleres), aunque sí ejemplificamos los principales mecanismos que se activan y asocian a cada registro (click/pulse/fry; pecho/belt/modal; mixto; cabeza; whistle/falsetto…), y desde luego, nos faltó tiempo para escuchar una a una a todas las personas asistentes, así que, de nuevo… ¡será necesario organizar talleres de contenido más específico muy pronto!

Muchas gracias a Love Barrio por la difusión y el apoyo, y sobre todo, muchas, muchas gracias a todas y todos los asistentes por venir, por ser tan participativas y participativos, y vivir con tanto entusiasmo y cariño el canto como lo vivo yo misma. Espero volver a veros muy pronto.

 

**Si estás interesada/o en talleres y/o clases, por favor contacta aquí (muchas gracias)**

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El twang y su uso

3–4 minutos

AVISO: Este post es una adaptación al castellano del trabajo de la terapeuta vocal Joanna Lott The Use of the Twang Technique in Voice Therapy, debidamente citado al final de esta entrada.

Twang

Las y los cantantes con toda probabilidad sabréis identificar la calidad vocal twang en una voz. Aun así, aquí tenéis una breve definición para quienes no sepáis a qué nos referimos cuando describimos un sonido vocal como twang:

«Según Yanagisawa et al. (1989), el twang es descrito como un tañido penetrante, similar al de un oboe, banjo, o al graznido de un pato (…). Otros autores comparan la calidad twang a la de un niño repelente «ñi-ñi-ñi», un dibujo animado o un llanto de niño quejumbroso.»

Joanna Lott, The Use of the Twang Technique in Voice Therapy

Sonidos preciosos y reconfortantes, sobre todo los tres últimos mencionados. Bueno, en parte SÍ, en especial para quienes lo emiten, porque el twang puede resultar eminentemente terapéutico aplicado a la técnica vocal.

Cómo ocurre el twang

La clave del twang reside en el estrechamiento del esfínter ariepiglótico (no entremos en pánico: se trata del anillo formado por dos músculos que permiten que la epiglotis descienda, complete el cierre glótico y, básicamente, podamos deglutir, es decir, tragar sin ahogarnos al cerrarse la laringe), y aunque suele confundirse con el sonido nasal que provoca la caída del paladar blando, el twang NO es nasal, es oral. Al estrecharse el mencionado anillo, se da un maravilloso fenómeno acústico: se crea un espacio de mayor energía y por lo tanto, de mayor resonancia, y por tanto, la voz es percibida con mayor volumen por quienes la escuchan. Es decir, el santo grial de cantantes, hablantes, y pacientes de la voz: mayor volumen con menor esfuerzo.

Menor esfuerzo

Tendemos a añadir intensidad a nuestra voz tanto incrementando el flujo de aire como el esfuerzo de los músculos intrínsecos de la laringe. En ambos casos, es probable que terminemos con fatiga vocal. Sin embargo, el twang provoca un efecto de contrapresión (se estrecha el camino y la presión del aire se mueve hacia atrás y hacia abajo, por encima de los pliegues vocales), contribuyendo a que la vibración de los pliegues sea más regular. Digamos que, el estrechamiento del anillo crea un segundo tubo virtual dentro de la faringe, en el que la presión de la columna de aire se ve alterada para bien, influyendo en la vibración de los pliegues (cuerdas) vocales. ¿Cómo influye? Bien, la fase de cierre de los pliegues es más larga, la fase de apertura es más corta, y la física hace el resto para que el de sonido sea más brillante y con mayor volumen. Mi usuaria favorita del twang es Chaka Khan.

Explico el mecanismo de forma simple, si queréis información más detallada, por favor contactadme aquí.

Debate y controversia

Bien, hay terapeutas vocales que están en contra del uso y/o abuso del twang, sobre todo cuando se trata de abordar lesiones. Joana Lott explica en el artículo que aquí adapto, que aunque aparentemente el twang implica constricción para mayor volumen, también puede modularse y aplicarse a conseguir un objetivo de mayor brillo sin mayor esfuerzo (por ejemplo, en voces con hipofonía). La clave estaría, en este caso, en utilizarlo sólo cuando se necesita, por ejemplo, para hablar en ambientes algo ruidosos (aunque si no hablamos en ambientes ruidosos, mejor).

¿Es seguro el twang, ya que implica una constricción?

Personalmente (y ahora habla Lydia), creo que el twang es seguro si se domina. Mi experiencia personal como cantante es que he alcanzado los brillos más notables en las notas más agudas gracias al twang, sin perjudicarme vocalmente. Ahora bien, estéticamente NO agrada a todo el mundo, porque el timbre tañido no es percibido como agradable (por cierto, hay bastante de cultural en estas percepciones y esto da para un debate en vivo). Respecto al uso del twang en el habla para prevenir o tratar lesiones, sin duda recomiendo visitar a especialistas que sepan cómo enseñarlo, siempre con ejercicios que no favorezcan el rasgado.

Esta entrada es una adaptación del siguiente informe:

Lott, Joanna. (2014). The Use of the Twang Technique in Voice Therapy. Perspectives on Voice and Voice Disorders. 24. 119. 10.1044/vvd24.3.119