AVISO: Este post es una adaptación al castellano del trabajo de la terapeuta vocal Joanna Lott The Use of the Twang Technique in Voice Therapy, debidamente citado al final de esta entrada.
Twang
Las y los cantantes con toda probabilidad sabréis identificar la calidad vocal twang en una voz. Aun así, aquí tenéis una breve definición para quienes no sepáis a qué nos referimos cuando describimos un sonido vocal como twang:
«Según Yanagisawa et al. (1989), el twang es descrito como un tañido penetrante, similar al de un oboe, banjo, o al graznido de un pato (…). Otros autores comparan la calidad twang a la de un niño repelente «ñi-ñi-ñi», un dibujo animado o un llanto de niño quejumbroso.»
Joanna Lott, The Use of the Twang Technique in Voice Therapy
Sonidos preciosos y reconfortantes, sobre todo los tres últimos mencionados. Bueno, en parte SÍ, en especial para quienes lo emiten, porque el twang puede resultar eminentemente terapéutico aplicado a la técnica vocal.
Cómo ocurre el twang
La clave del twang reside en el estrechamiento del esfínter ariepiglótico (no entremos en pánico: se trata del anillo formado por dos músculos que permiten que la epiglotis descienda, complete el cierre glótico y, básicamente, podamos deglutir, es decir, tragar sin ahogarnos al cerrarse la laringe), y aunque suele confundirse con el sonido nasal que provoca la caída del paladar blando, el twang NO es nasal, es oral. Al estrecharse el mencionado anillo, se da un maravilloso fenómeno acústico: se crea un espacio de mayor energía y por lo tanto, de mayor resonancia, y por tanto, la voz es percibida con mayor volumen por quienes la escuchan. Es decir, el santo grial de cantantes, hablantes, y pacientes de la voz: mayor volumen con menor esfuerzo.
Menor esfuerzo
Tendemos a añadir intensidad a nuestra voz tanto incrementando el flujo de aire como el esfuerzo de los músculos intrínsecos de la laringe. En ambos casos, es probable que terminemos con fatiga vocal. Sin embargo, el twang provoca un efecto de contrapresión (se estrecha el camino y la presión del aire se mueve hacia atrás y hacia abajo, por encima de los pliegues vocales), contribuyendo a que la vibración de los pliegues sea más regular. Digamos que, el estrechamiento del anillo crea un segundo tubo virtual dentro de la faringe, en el que la presión de la columna de aire se ve alterada para bien, influyendo en la vibración de los pliegues (cuerdas) vocales. ¿Cómo influye? Bien, la fase de cierre de los pliegues es más larga, la fase de apertura es más corta, y la física hace el resto para que el de sonido sea más brillante y con mayor volumen. Mi usuaria favorita del twang es Chaka Khan.
Explico el mecanismo de forma simple, si queréis información más detallada, por favor contactadme aquí.
Debate y controversia
Bien, hay terapeutas vocales que están en contra del uso y/o abuso del twang, sobre todo cuando se trata de abordar lesiones. Joana Lott explica en el artículo que aquí adapto, que aunque aparentemente el twang implica constricción para mayor volumen, también puede modularse y aplicarse a conseguir un objetivo de mayor brillo sin mayor esfuerzo (por ejemplo, en voces con hipofonía). La clave estaría, en este caso, en utilizarlo sólo cuando se necesita, por ejemplo, para hablar en ambientes algo ruidosos (aunque si no hablamos en ambientes ruidosos, mejor).
¿Es seguro el twang, ya que implica una constricción?
Personalmente (y ahora habla Lydia), creo que el twang es seguro si se domina. Mi experiencia personal como cantante es que he alcanzado los brillos más notables en las notas más agudas gracias al twang, sin perjudicarme vocalmente. Ahora bien, estéticamente NO agrada a todo el mundo, porque el timbre tañido no es percibido como agradable (por cierto, hay bastante de cultural en estas percepciones y esto da para un debate en vivo). Respecto al uso del twang en el habla para prevenir o tratar lesiones, sin duda recomiendo visitar a especialistas que sepan cómo enseñarlo, siempre con ejercicios que no favorezcan el rasgado.
Esta entrada es una adaptación del siguiente informe:
Lott, Joanna. (2014). The Use of the Twang Technique in Voice Therapy. Perspectives on Voice and Voice Disorders. 24. 119. 10.1044/vvd24.3.119