Así, en mayúsculas, porque no se ha inventado todavía el bot que pueda sustituir a la diosa Tina Turner… ni se inventará. En Instagram (aquí) dedico un breve vídeo a la voz de Tina, y a todo lo que nos ha enseñado. También he querido escribir esta entrada, porque en un espacio dedicado la voz humana (y sobrehumana), un tributo a Tina Turner es necesario.
Contaba Tina que cuando era Anna Mae Bullock, y vivía con su familia en Nutbush, se hablaban a gritos. Desarrolló por ese motivo nódulos en los pliegues vocales desde muy niña. Sin embargo, como la fuerza resiliente que era, trabajó incansablemente durante años sin que su lesión afectara su capacidad vocal, su sobrehumana energía ni, por supuesto, su Arte. Además, aun siendo muy joven, su registro habitual, ya se situaba en un rango considerablemente más grave de lo convencional, casi masculino, algo que al principio a ella no le gustaba, en esta entrevista lo explica:
La voz de Tina se describe a menudo en inglés como raspy, husky (rasgada, ronca), pero en realidad se diferencian claramente dos etapas en su forma de cantar: CON IKE y SIN IKE. Con Ike, además de demostrar un control alucinante de la respiración al bailar y cantar a la vez, formalmente cantaba con la laringe más alta y apoyándose en la garganta, con una evidente carga emotiva, diría que fruto de la rabia y el dolor del maltrato. Con esta Tina siento lo mismo que con Janis Joplin: al escucharlas me encantan y a la vez, me duelen.
Sin Ike, aunque mantuvo su personalidad vocal intacta, cambió técnicamente y su belting dejó de apoyarse en la garganta, añadió algo de nasalidad (puede que debido a una intervención de cirugía plástica) y su head voice (voz de cabeza) sonó menos rasgada. Incluyo el mejor ejemplo de la portentosa Tina ochentera (así fue como muchas la conocimos, claro), en Río de Janeiro y con 48 añazos:
Mi Tina favorita es ésta, no os voy a engañar. Antes de cerrar la entrada con algunos detalles técnicos más, quiero recordar que la resiliencia de Tina/Anna Mae fue más allá de lo vocal, y que su otra VOZ, la testimonial, es referente para las mujeres víctimas de la violencia machista, para las mujeres no blancas en un mundo gobernado por señores blancos, y para las mujeres no jóvenes en una sociedad edadista. Sin duda, Tina Turner broke every rule y tenemos que estarle eternamente agradecidas.
ALGUNOS ASPECTOS TÉCNICOS INTERESANTES
- Tina era mezzosoprano, con un rango grave de de F2 a G3, medio de G#3 a G#4, belting de G4 a Bb5, y head voice (voz de cabeza) de E5 a F6, con mayor flexibilidad vocal a partir de los 40 años.
- Sin whistle voice (voz de silbido); tampoco le hacía falta.
- Estilísticamente no usaba el melisma ni abusaba del vibrato (muy controlado), pero es que ella se centró en sonar rock. Además, en los 80 no se abusaba de las florituras como ahora.
- Máximo control de la respiración, bailando enérgicamente mientras cantaba frases considerablemente largas.